Este domingo 7 de junio, el “Tirador de la Atlixcáyotl” volvió a atacar en la vialidad más importante de Puebla. Un automovilista que circulaba por la Vía Atlixcáyotl escuchó un ruido raro a las 19:15 horas y, al bajar de su carro, descubrió que una bala había impactado la carrocería a centímetros del tanque de gasolina.
Aunque nadie salió herido, el riesgo de que algo grave pase sigue creciendo y la alerta está más alta que nunca. Este ya es el noveno ataque atribuido a este agresor que tiene a conductores y autoridades en tensión desde hace semanas.
La Secretaría de Seguridad Pública, junto con la Guardia Nacional y la Sedena, ha desplegado operativos para atraparlo, pero hasta ahora nada. Los primeros ataques parecían con armas de aire o balines, pero ahora hay indicios de balas de 9 milímetros, lo que sube el nivel de peligro.
La Vía Atlixcáyotl conecta zonas clave como San Andrés Cholula y Angelópolis, y miles de personas la usan diario para ir a trabajar o estudiar. Por eso, que alguien dispare ahí no es solo un problema de seguridad, es una bomba de tiempo para la movilidad y la vida de la ciudad.
Lo peor: casi ninguna víctima ha puesto denuncia formal, lo que complica que la Fiscalía arme un caso sólido. Mientras tanto, el tirador sigue libre y la gente sigue con miedo.
Esto es lo que necesitas saber:
– El último ataque fue el domingo 7 de junio a las 19:15 horas.
– Ya suman nueve incidentes en la Vía Atlixcáyotl y zonas cercanas.
– Hay riesgo real de que un disparo cause un accidente grave.
– Autoridades tienen operativos, pero sin detenidos ni denuncias formales.
En Puebla, donde el tiempo y la seguridad en movilidad son derechos que aún no se garantizan para todos, este caso muestra cómo la violencia y la impunidad siguen afectando a quienes más dependen de la vía pública. Mientras tanto, seguimos esperando soluciones reales que integren justicia territorial y acceso seguro para todes.

