Este domingo 7 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Olinia, un vehículo eléctrico que el Gobierno de México promueve como una opción urbana, barata y para hasta seis pasajeros. Pero en redes sociales la emoción se volvió debate: usuarios notaron que el diseño se parece mucho a microautos eléctricos chinos que ya se venden en internet por precios similares.
El Olinia promete una velocidad máxima de 50 km/h y un costo estimado de 150 mil pesos, con las primeras unidades llegando en 2027. Sin embargo, en plataformas como AliExpress circulan modelos casi idénticos, lo que desató bromas y críticas sobre si solo le cambiaron el logo a un coche importado.
En Reddit, la discusión se puso intensa: algunos dicen que el proyecto usa una plataforma asiática adaptada, otros que es un intento mexicano de entrar a una industria dominada por China, líder mundial en vehículos eléctricos. Aunque no hay pruebas públicas de que Olinia sea exactamente el mismo auto, las similitudes visuales alimentan la polémica.
El gobierno insiste en que Olinia es un desarrollo nacional, con apoyo del IPN, el Tecnológico Nacional y otros centros de investigación, buscando construir una industria mexicana de electromovilidad. Pero los críticos apuntan que en la industria automotriz es normal usar componentes extranjeros, y la verdadera pregunta es cuánto diseño y fabricación será realmente mexicano.
Olinia no compite con Tesla o BYD; está pensado para trayectos cortos en la ciudad, justo donde el transporte público falla y la movilidad digna es un derecho que aún no se cumple para todos.
Esto es lo que necesitas saber: Olinia es un proyecto que puede abrir camino a la electromovilidad nacional, pero la polémica muestra que la industria mexicana aún tiene que demostrar que puede crear algo propio y no solo adaptar lo que ya existe. Mientras tanto, la comparación con autos chinos seguirá rodando en redes.

