Este jueves, con 17 votos a favor, el Cabildo de Puebla dio luz verde para ceder cuatro predios municipales al Gobierno del Estado y seguir con el proyecto del cablebús, esa apuesta que promete cambiar la forma en que nos movemos en la ciudad.
Los terrenos están en puntos clave: Parque Biblioteca, Parque Juárez, Cerro de Amalucan y un polígono en la avenida 11 Sur con bulevar Las Margaritas. Ahí se instalará la infraestructura para que el teleférico urbano funcione al 100.
La síndica municipal, Mónica Silva, respaldó la entrega porque la ve como de “utilidad pública”, lo que significa que el gobierno estatal ya tiene vía libre para avanzar en los estudios, planeación y construcción.
¿Por qué importa? Porque este sistema podría mover hasta 90 mil personas al día sin atorarse en el tráfico, algo que para muchos poblanos es un lujo. Además, promete reducir el tiempo que pasamos atorados en el transporte, bajar la contaminación y conectar zonas que hoy están medio olvidadas o desconectadas.
No es un experimento: ciudades como Medellín, La Paz y hasta la CDMX ya tienen teleféricos que alivian la presión en sus calles y ofrecen una opción digna para quienes dependen del transporte público.
Así que, aunque todavía falta camino, esta aprobación es un paso gigante para que Puebla tenga un transporte que no castigue a quienes menos tienen y que, de paso, ayude a reducir la desigualdad en la movilidad. Esto es lo que necesitas saber para entender por qué este jueves fue clave para la ciudad.

