Este jueves 2 de julio de 2026, un conductor de un Nissan Versa plata quiso zafarse del Alcoholímetro instalado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana en la alcaldía Venustiano Carranza, pero la jugada le salió mal y terminó volcado a unos metros del retén.
El tipo aceleró para evitar la revisión, pensando que se la iba a librar, pero perdió el control y acabó entre los fierros retorcidos de su propio carro. Lo irónico es que fueron los mismos policías del operativo quienes lo rescataron del accidente.
El video del choque se viralizó rápido en redes, y la neta, muchos comentaron que esta huida pudo haber sido una tragedia no solo para él, sino para otros conductores y peatones.
Hasta ahora, las autoridades no han dicho cómo está el conductor ni qué sanciones le van a caer por intentar evadir el Alcoholímetro y por el accidente.
Este caso vuelve a poner en la mesa lo peligroso que es manejar bajo el influjo del alcohol y querer escapar de los operativos, decisiones que no solo cuestan multas, sino vidas. En una ciudad donde moverse seguro y sin perder horas es un derecho, estas historias nos recuerdan que la movilidad también es cuestión de justicia y cuidado colectivo.

