Este viernes 3 de julio de 2026, la calma en San Jerónimo Caleras se rompió con un hallazgo que vuelve a prender las alarmas sobre la violencia en zonas olvidadas de Puebla. En un lote baldío junto a las vías del tren y la carretera federal Puebla–Tlaxcala, encontraron sin vida a Tomás, un hombre de 49 años, con lesiones en la cabeza y señales claras de violencia.
El cuerpo apareció en la esquina de la carretera federal con Camino a Ex Hacienda San Juan Tulcingo, un lugar que las autoridades tuvieron que acordonar para preservar la escena. La Fiscalía General del Estado ya está en el caso, haciendo las diligencias y levantando el cuerpo para investigar qué pasó y si fue un homicidio.
Por ahora, no hay detenidos ni pistas claras sobre el móvil del crimen, pero este episodio no es aislado. En varias ocasiones, terrenos baldíos y zonas cercanas a las vías férreas en Puebla han sido escenarios de violencia y hallazgos similares.
Esto es lo que necesitas saber: mientras la ciudad sigue sin garantizar seguridad en sus espacios más vulnerables, la movilidad y el acceso a zonas dignas también se ven afectados por la inseguridad. Que San Jerónimo Caleras, punto clave para conectar a la ciudad, sea escenario de estos hechos, nos recuerda que la justicia territorial y el derecho a movernos sin miedo siguen siendo pendientes urgentes en Puebla.

