Esto es lo que necesitas saber: el 10 de junio, justo antes del cumpleaños de Donald Trump, el FBI detuvo un plan para atacar la gala de la UFC en la Casa Blanca con drones explosivos y francotiradores. La fiesta reunió a 4,000 personas en los jardines y miles más en las cercanías, pero un grupo conspiraba para convertirla en una masacre que buscaba “desencadenar” una revolución en Estados Unidos.
Cinco personas ya están detenidas y otras 23 identificadas, aunque algunos siguen prófugos. Entre ellos está Tycen Proper, de 19 años, arrestado el lunes en Ohio y acusado de intento de asesinato de un agente federal y conspiración. El grupo se comunicaba por TikTok y Signal, y planeaba usar drones para detonar explosivos en la zona norte de la Casa Blanca, justo al lado del evento que se realizó en el sur.
Mientras la gente protestaba pacíficamente contra Trump ese domingo, los conspiradores querían generar caos con la explosión de drones para luego atacar a los asistentes y autoridades con armas, buscando provocar un estallido social.
El subdirector del Servicio Secreto, Matthew Quinn, aclaró que la investigación sigue abierta y que no se han dado detalles por seguridad, dejando claro que no fue un caso aislado ni manejado solo por el FBI.
Aunque Trump dijo este martes desde Francia que no sabía nada del ataque, la realidad es que la amenaza estuvo muy cerca de convertirse en tragedia. En Puebla, donde sabemos que el acceso a derechos también pasa por cómo te mueves y qué tan seguro estás, este tipo de noticias nos recuerdan que la seguridad y la justicia territorial no son solo temas de otras ciudades, sino urgencias globales que también impactan nuestra vida diaria.

