El 11 de junio, Ariana N. fue detenida por la Policía Municipal de San Andrés Cholula por manejar ebria y circular en zona restringida del Parque Intermunicipal. La detención, que ocurrió frente a sus hijos menores, desató críticas por el uso de la fuerza, pero la polémica explotó cuando se difundieron videos donde la mujer asegura que su dinero e influencias la sacarían de la cárcel.
En las grabaciones, Ariana presume que “todo lo que sale de mi boca se hace realidad” y lanza frases que ya se viralizaron: “México se mueve por dinero, y sin dinero, aunque seas policía y trabajes duro, no te va alcanzar”. Además, afirma que los policías recordarán el caso de la “mamá que fue arrestada” y que el dinero siempre gana sobre el poder.
Durante su detención, dijo ser empresaria del sector joyero, pero también soltó que conoce a personas ligadas al crimen, incluyendo a un supuesto líder narco de Veracruz, con quien asegura haber tenido una relación sentimental. También mencionó haber sido presidenta del fraccionamiento La Vista y vivir en Lomas de Angelópolis III.
Aunque la prueba de alcoholemia le dio tercer grado de intoxicación, Ariana negó haber bebido más que un caballito de tequila. Curioso que durante todo el proceso responsabilizara al alcalde de Puebla, José Chedraui Budib, cuando el arresto fue en San Andrés Cholula y atendido por sus policías.
Un día después, la diputada local de Morena e influencer Nay Salvatori entrevistó a Ariana en redes, defendiendo que está siendo revictimizada y criticando a los policías por presunto abuso de autoridad. Salvatori aseguró que los hijos de Ariana, de 12 y 6 años, quedaron afectados emocionalmente y necesitan apoyo psicológico. También dijo que el gobernador está al tanto y respalda a la mujer.
Esta entrevista encendió aún más las redes, con usuarios divididos entre cuestionar las declaraciones de Ariana y criticar el respaldo público de Salvatori, quien busca la presidencia municipal de San Andrés Cholula.
Esto es lo que necesitas saber: la detención de Ariana N. no solo expone la desigualdad y el poder del dinero en Puebla, sino también cómo la política local se mezcla con casos polémicos que afectan a familias y comunidades. Mientras tanto, la movilidad y seguridad en zonas como San Andrés siguen siendo un terreno complicado para quienes no tienen influencias.

