Este lunes 8 de junio, el gobernador Alejandro Armenta soltó una bomba en su conferencia: Puebla planea comprar 8 mil vehículos eléctricos Olinia, hechos en México, para renovar el transporte público y local a partir del próximo año.
La movida es clara: 3 mil unidades serán para el transporte local y 5 mil para el público, con un fondo estatal que cubrirá el 20% del enganche para facilitar la compra.
Esto no es solo un cambio de vehículos, sino parte de un plan más grande llamado Sistema Integral de Movilidad, que busca conectar todo el transporte existente con el Cablebús eléctrico cero emisiones que ya se viene, para bajar la contaminación y mejorar cómo nos movemos en la ciudad.
¿La idea? Que Puebla deje de ser una ciudad pensada solo para quienes tienen carro y que el transporte público digno y eléctrico sea una realidad para todes, reduciendo la desigualdad y ganando tiempo de vida.

