El 28 de diciembre de 2025, en la comunidad zapoteca de Nizanda, Oaxaca, el Tren Interoceánico sufrió un descarrilamiento en la zona conocida como “Las Orejas de Conejo”. Aunque inicialmente culparon al operador por un “error humano”, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que modificarán el trazo para evitar esas curvas peligrosas y darle más seguridad al recorrido.
Esto significa que, aunque la investigación descartó problemas en materiales o construcción —que incluso involucraban a los hijos del ex presidente AMLO—, el gobierno no se queda de brazos cruzados y busca mejorar la infraestructura para que no vuelva a pasar.
Sheinbaum también dijo que en dos o tres semanas informarán cuándo podrá volver a operar el tren de pasajeros, que sigue suspendido por seguridad. Además, la empresa alemana TÜV Rheinland dará recomendaciones la próxima semana para iniciar trabajos de mejora y rehabilitación si es necesario.
Para Puebla, que también apuesta por sistemas de transporte innovadores como el cablebús, esta noticia es un recordatorio de que la movilidad segura y digna es posible si se prioriza la seguridad y la calidad en el diseño. Porque moverse bien no es lujo, es derecho.

